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11/11/01

Consejo de Ministros

CESÁREO JARABO JORDÁN | Ya lo sabíamos, pero el Partido popular, y en concreto su gobierno, ha vuelto a demostrar que hablar sabe un rato… y no es juego de palabras.

El Consejo de ministros, con mucho aparato, eso sí, con intervención cruzada de varias carteras, ha vuelto a crear una potente cortina de humo para seguir manteniendo en la inopia las familias de España; al pueblo español en su conjunto, pues el pueblo español esta compuesto mayoritariamente por familias, y en breves años seremos mayoría absoluta los miembros de familia numerosa.

Y es que no han acordado nada… ¿Para qué variar en una táctica que les mantiene en el poder?, se habrán planteado…

Han anunciado que van a hacer… Pero ¿que van a hacer?, y ¿cuándo lo van a hacer?. Su política es muy sencilla: para tapar agujeros de algún necesitado del partido, con asuntos como Gescartera lo solucionan en un pis-pas. Pero cuando se trata de abordar un asunto de alcance nacional como es el tratamiento en Justicia de la familia, ahí todo consiste en diferir, en alargar, que mientras barajan no pierden… Y si dentro del plazo marcado no están en el gobierno es que… claro, no les han dado tiempo a realizarlo. Pobres chicos, que incomprendidos que son.

Eso sí, han aumentado en un 50% las ayudas por hijos a partir del tercero. Eso lo tienen fácil, porque claro, no se trata el 50% de cero… pero casi casi.

Pues lo que yo creo es que estos señores, ni saben, ni quieren, ni pueden. Entonces, ¿qué hacen detentando el poder?

Y las familias, ¿qué hacemos que no nos decidimos a plantar cara, con nuestro propio nombre, nuestros propios medios y nuestros propios objetivos en el foro político?. ¿Es que gozamos con el menosprecio y el abuso institucional establecido?. ¿Es que vamos a considerar la consecución de nuestros derechos como actos de buena voluntad otorgados por quienes nos parasitan?

O nos movilizamos o nos exterminan.

10/11/01

Consejo de Ministros y familia

CESÁREO JARABO JORDÁN | Las familias nos estamos haciendo oir.

Los derechistas del PP, que hasta la fecha tan sólo oyen el tintineo de los números en su cuenta corriente, iban a debatir los presupuestos generales del estado abandonando, una vez más, los intereses de los españoles; los intereses de las familias, e iban a atender, eso sí, los intereses de las parejas de hecho; los intereses de los homosexuales, y los intereses de sus amos anglosajones.

Finalmente, como sea que los eternamente explotados, insultados, masacrados y engañados; como sea que los manufactureros de votos, hartos ya de tanto insulto hemos levantado la voz y les hemos hecho ver la posible proximidad de su fin, materializado en nuestra existencia, han optado por tratar del asunto en los presupuestos generales de las posibles “ayudas” a las familias numerosas.

Desde su atalaya de embaucadores, temerosos de ver peligrar sus prebendas, han anunciado, para general sosiego, que van a tratar de dar guarderías para los niños y asilos para los ancianos; que como método de reforzar la familia (ellos, que la han estado socavando desde siempre), van a promover desgravaciones fiscales para quienes paguen guarderías, o para quién contrate a alguien que cuide de sus niños o de sus ancianos, y para rematar el asunto, ellos, que siempre han atacado a la Patria; ellos, que nos han convertido en país; ellos, que nos han convertido en colonia del imperialismo materialista y ateo, empiezan a hablar de la Patria.

Mentira sobre mentira; engaño sobre engaño; traición sobre traición.

No, señores del Partido Popular. No les creeremos más. Yo, en particular jamás he creído en ustedes, pero ustedes detentan el poder porque la mayoría de las familias españolas, engañadas miserablemente en todos y cada uno de los aspectos que les interesan, les han regalado un voto que, ni por asomo, se merecen, porque quienes les han votado a ustedes, españoles, católicos, miembros de una familia, han votado a quienes se han dedicado a minar todos esos principios; han votado, en ustedes, al ateísmo, al liberalismo, a todo lo que se opone frontalmente al espíritu cristiano.

Y ahora pretenden seguir engañando a esa gente, redactando a prisa y corriendo unas propuestas que, o mucho me engaño, o acabarán siendo otra soberana tomadura de pelo al pueblo, español y cristiano.

No, señores populares; no queremos guarderías que vacíen el cerebro y el corazón de nuestros hijos; nosotros hemos evitado en lo posible que nuestros hijos recalen en esos lugares inhóspitos para el hombre y benefactores tan solo para el liberalismo; no, señores populares, nosotros no queremos asilos para ancianos; morideros donde se pierde el calor familiar; no, señores populares, nosotros no queremos desgravaciones fiscales para quienes contraten a alguien que cuide de sus seres queridos; queremos que nuestros seres queridos estén cuidados por nosotros mismos, y para ello sobran guarderías y asilos y falta dignidad humana; falta apoyo a la familia para que esa madre pueda ejercer su función de madre, que está por encima de toda profesión; falta apoyo para que esos hijos y esos nietos puedan atender como a personas a sus ancianos; y finalmente, falta dignidad nacional para tener el coraje de afrontar lo que hay que afrontar, sin cobardías y sin traiciones históricas.

Y falta, señores populares, respeto. Respeto por la dignidad humana. Basta de insultos y de atropellos. Sobra, señores del Partido Popular verborrea y engaño, y falta respeto por todos, y en particular por las madres que han dedicado su vida y su poder económico para criar unos hijos, y que cuando ya los tienen criados y quieren ejercer la profesión para la que están preparadas, con lo que poder ayudar a la exigua economía familiar, minada por la falta de apoyo de ningún estilo, se les espeta que les falta experiencia. ¿experiencia le falta a una maestra que no ha dado clase en un colegio y ha educado a todos sus hijos?. Lo que falta, señores populares, es vergüenza, y eso, créanme, no se compra en ningún mercado.