2/11/01

Constituir partido político

CESÁREO JARABO JORDÁN | Urge la defensa de la Familia; urge la defensa de la Patria; urge que las familias nos unamos y presentemos frente a los políticos, de izquierda y de derecha que sólo ven en nosotros votos que los reafirmen en sus poltronas.

Debemos manifestar a los políticos que su momento ha pasado; que no son sino momias pertenecientes a un tiempo odioso que tan solo nos ha procurado basura intelectual, pornografía, vicio y perversión; un mundo en el que ellos se han encontrado muy a gusto, pero que para nosotros es el infierno.

Han dejado manifiestamente claro que su supervivencia significa nuestra muerte, y la persecución la han llevado de manera extraordinaria hasta el momento. Ahora se han dado cuenta que sin el apoyo a la familia se les ha acabado el “chollo”, y comienzan a querer engatusarnos con la promulgación de unas leyes que durante toda su existencia han calificado de fascistas y de reaccionarias.

Ahora, las familias tenemos una obligación moral y de supervivencia, o de lo contrario volverán a manipularnos; volverán a parasitarnos; volverán a perpetuar la sentina en nuestras ciudades.

Las familias sólo tenemos una solución para sobrevivir en ésta sociedad podrida, liberal y capitalista; podemos y debemos usar sus propias armas; en este caso no será pasarse al enemigo; en este caso, lo que no podemos permitir es que el enemigo se constituya en nuestro representante. Sería nuestra muerte definitiva. Y el enemigo, por si no está todavía claro, son los partidos políticos al uso.

Nosotros tenemos lo que ellos no tienen: gente. Ellos no tienen afiliados; ellos no son nada, sino un “bluf” económico que mediante la propaganda acapara votos que los encumbra a los lugares de poder. Nosotros somos la gente; nosotros somos un número y una calidad que los partidos no pueden ni soñar.

Si los políticos se han dado cuenta de nuestra realidad, cuidado. Corramos y formemos nuestro movimiento representativo; no ya sólo corporativo. Preparemos nuestra gente para plantar cara en los mítines electorales y para ocupar los escaños de parlamentos y municipios. No permitamos una nueva manipulación de nuestros enemigos (de derechas o de izquierdas).

Sí, de derechas o de izquierdas, porque, ¿qué diferencia existe entre los partidos que se llaman de un modo u otro?. ¿Qué unos tienen unos modos de explotación y otros otro?. Ninguno respeta a la persona humana. Ninguno respeta a la familia. Ninguno tiene valores humanos. Todos propician la expansión del materialismo, base de sus doctrinas. ¿Qué mas da derecha o izquierda?. Todos son hijos del liberalismo; todos esclavos del materialismo, y todos enemigos del hombre.

Nuestra única salvación, repito y repetiré, es constituirnos partido (o entero) político y plantar cara, defendiendo los valores humanos, cristianos y occidentales que el rodillo de los partidos al uso tritura a diario.

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